Te quiero.

Eres mi ASDFGHJKLÑ de todos los días, pequeño.

Eres mi sonrisa número:

domingo, 17 de marzo de 2013

"STAY STRONG" CAPÍTULO 5. “LENGUA.”


Jona se rió con esa sonrisa pícara, y se fue de la clase.
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Al salir de clase, Alice ya me esperaba.
ALICE. –Ey, hola.
ALEX. –Hola.
ALICE. -¿Quién es el nuevo?
ALEX. –Jona… Than, Jonathan Reeve.
ALICE. –Mmm… Te llevas bien con él, eh.
ALEX. –Qué dices, Alice. Si es un pasota.
ALICE. –Los mejores. –Se rió. –Pero que, Alex, que te he visto que os habéis besado.
ALEX. –Te corrijo, él me ha besado.
ALICE. –Y a ti, te ha gustado.
ALEX. -¡NO!
ALICE. -¿Alex?
ALEX. –Bueno, un poco, pero que no importa, que a mí no me gusta.
ALICE. -Ya, haber lo que dices en unas semanas…
Alice se fue corriendo, y riéndose. Yo, la perseguí, gritando su nombre por todo el pasillo.
JEFE DE ESTUDIOS. –Alexandra Jones y Alice Weavers, ¿Pensáis que esto es la calle? Esto es un instituto, y no se corre por los pasillos. La última vez que os lo digo.
ALICE. –Vale, perdón…
El timbre sonó.

JEFE DE ESTUDIOS. –A clase, vamos.
Alice y yo, nos fuimos rápido cada una a nuestra clase, ella a Trigonometría, y yo a Lengua.
Llamé a la puerta, ya que estaba cerrada.
ALEX. -¿Se puede? Es que estaba hablando con el jefe de estudios.
PROFESORA. –Entra, aun no hemos empezado.
Fui rápido a mi mesa, sin mirar a mi nuevo compañero. Entonces levante la cabeza.
JONA. –Vaya, hola de nuevo, preciosa. Dos clases seguidas, esto debe de ser el destino.
ALEX. –O el karma, que me estará dando una lección.
Dios, otra vez, aquella sonrisa pícara se formó en su cara. Me mataba. ¿Por qué era tan guapo? ¿Y por qué me había tocado a mí con él? Solo me desconcentraba. Pero, algunas veces valía la pena. Miraba esos ojos verdes pardos, su piel perfecta, y esa sonrisa, que dejaba lucir unos preciosos dientes blancos, él, en sí, era guapísimo. Pero, ¿se iba a fijar en mí? Además, había chicas muchísimo más guapas que yo y más interesantes. Además, acabo de dejarlo con Mark. Espera, Alex, ¿qué haces? ¿Alice tendrá razón? ¿Te gusta Jona? No, por dios.
JONA.  –Te gusta que te sonría, siempre que lo hago, tus mejillas se te  enrojecen.
Mierda. Vale, igual sí que me gusta un poco, además es muy majo, y en Biología se echó la culpa él… Pero, haber, por la pinta sería el típico chulo del instituto, que pide a todas, y me hará daño… ¿Qué estás diciendo, Alex? ¿Cómo le vas a gustar tú?
PROFESORA. –Señorita Jones, ¿quiere hacer el favor de sentarse?
ALEX. –Sí, ahora me siento.
Me senté abrí el libro por la página 140, y me puse a atender.
PROFESORA. –Cómo iba diciendo, Shakespeare era uno de los escritores más famoso del siglo XVI, una de sus novelas más famosas era Romeo y Julieta, que cuenta la historia de dos jóvenes enamorados que, a pesar de la oposición de sus familias, que son rivales entre sí, deciden luchar por su amor hasta el punto de casarse de forma clandestina; pero, la presión de esa rivalidad y una serie de fatalidades conducen al suicidio de los dos amantes. Este año estudiaremos a este autor y aprenderemos un poco sobre Romeo y Julieta.
Miré mi libro, y había un pequeño fragmento de la novela. Decía: 

“Ojos, mirad por última vez. Brazos, dad vuestro ultimo abrazo. Y labios, que sois puertas del aliento, sellad con un último beso.”

En fin, Romeo, mató a su gran amor por pura estupidez. Julieta, es como perfecta, si te gusta esa clase de belleza en tu novia.
En la página siguiente, había un diálogo entre los dos enamorados.
PROFESORA. –Ahora leeremos este pequeño diálogo. ¿Dos voluntarios para leerlo? Humm… Alexandra Jones, será Julieta, y… el chico nuevo, que todavía no hemos oído casi su voz, Jonathan Reeve será Romeo.
JONA. –Ui, que bien, eh, preciosa.
ALEX. –Sííííí, genial. –Dije sarcásticamente.-
Romeo:- Te tomo la palabra. Llámame sólo “amor mío” y seré nuevamente bautizado. ¡Desde ahora mismo dejaré de ser Romeo!
Julieta:- ¿Quién eres tú, que así, envuelto en la noche, sorprendes de tal modo mis secretos?
Romeo:- ¡No sé cómo expresarte con un nombre quien soy! Mi nombre, santa adorada, me es odioso, por ser para ti un enemigo. De tenerla escrita, rasgaría esa palabra.
Julieta:- Todavía no he escuchado cien palabras de esa lengua, y conozco ya el acento. ¿No eres tú Romeo y Montesco?
Romeo:- Ni uno ni otro, hermosa doncella, si los dos te desagradan.”
PROFESORA. –Muy bien leído, chicos. ¿A caso lo teníais preparado? –Nos sonrío, y se río.
ALEX. –Sí… Sobre todo con este. –Susurré.
JONA. –Te he oído. Preciosa, no lo niegues, te encanto.
ALEX.  –¿Pero qué dices? Y no me llames preciosa.
JONA. -¿Por qué? Sí lo eres.
ALEX. –No lo soy…
JONA. –Sí que lo eres, boba. En serio.
Le sonreí tímidamente, y él hizo lo mismo.
JONA. –No sé por qué hemos empezado mal… Bueno, lo siento de todos modos.
ALEX. –No te disculpes por nada, Jona. Que yo soy muy boba, y me molestó cuando me llamaste por primera vez preciosa…
Jona se rió.
JONA. –Es que si lo eres… 
ALEX. –Si tú lo dices.
JONA. –Sí, lo digo yo. Cuéntame algo de tu vida, anda.
ALEX.  –¿Qué quieres que te cuente?
JONA. –No sé, lo que quieras. Todavía no me respondiste a la primera pregunta que te hice.
ALEX. -¿A cuál?
JONA. –¿Tienes novio?
ALEX. –Ah, eso… No, ya no. Hemos cortado hoy…
JONA. –Ui, entonces lo siento, ya entiendo por qué no me querrías responder antes… Si te digo la verdad, no sabe lo que se pierde.
ALEX. -¿Por qué lo dices?
JONA. –Porque eres una chica majísima, se te ve muy cariñosa, y sincera, y además, eres guapísima.
Mis mejillas empezaron a enrojecerse.
ALEX. –Bueno, pues… Muchas gracias, Jona. Se te ve buen chico. –le sonreí.-
JONA. –No lo soy.
ALEX. –¿Eres un malote? –me reí. –
JONA. –Sí, no veas.
Los dos nos reímos y seguimos hablando toda la clase.
Cuando tocó el timbre, él salió. Me asombré, porque no se despidió ni nada. Recogí mis cosas y salí de la clase. Él, estaba delante de la puerta, esperándome. Me vio y me acompañó a la taquilla.
JONA. -¿En el recreo hablamos?
ALEX. –Como quieras. –Le sonreí.-
JONA. –Te busco, ¿vale?
ALEX. –Vale.
Jona se acercó me dio un beso en la mejilla, y yo inconscientemente le di otro. Me miró, su cara estaba a milímetros de la mía, me sonrió, le sonreí, y, aun que no quería, me separé.
JONA. –Adiós Alex.
ALEX. –Adiós, Jona. 

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